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¡No todo es TIC! Conoce más sobre tecnologías educativas


Introducción


La ciencia y la tecnología evolucionan de manera constante, y lo mismo ocurre con aquellas que se integran a los procesos educativos. En este contexto, resulta fundamental comprender qué son estas tecnologías, cómo se utilizan y de qué manera pueden clasificarse.


La presente colaboración tiene como objetivo analizar la clasificación de las tecnologías digitales en la educación a partir de la forma en que han evolucionado tanto en su concepción como en su uso: TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), TAC (Tecnologías del Aprendizaje y del Conocimiento), TEP (Tecnologías del Empoderamiento y la Participación), TRIC (Tecnologías de la Relación, Información y Comunicación), TOC (Tecnologías para la Organización del Conocimiento) y TICCAD (Tecnologías de la Información, Comunicación, Conocimiento y Aprendizaje Digital). Para ello, se abordan previamente los conceptos de tecnología y tecnología educativa, con el fin de establecer un marco conceptual que permita comprender su evolución y aplicación en el ámbito educativo.


Tecnología: concepción y clasificación


La tecnología es un concepto que ha sido definido desde diversas perspectivas. La Real Academia Española (s.f.) la concibe como el “conjunto de los instrumentos y procedimientos industriales de un determinado sector o producto”. Si bien esta definición resulta pertinente al incorporar nociones clave como instrumentos y procedimientos, su carácter general limita su alcance analítico, particularmente cuando se pretende vincular con ámbitos específicos como el educativo, donde la tecnología adquiere dimensiones pedagógicas, sociales y culturales más complejas.


Para atender esta particularidad, resulta pertinente considerar la concepción propuesta por las Organización de las Naciones Unidas (ONU), especialmente en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), donde la tecnología se entiende como un conjunto de herramientas y conocimientos orientados al bienestar de las personas: “La tecnología basada en datos tiene el potencial de empoderar a los individuos, mejorar el bienestar humano y promover los derechos universales, según el tipo de protección que se establezca” (2015, p.2).


Esta perspectiva, en donde los datos pueden entenderse como información, no solo integra la investigación y el desarrollo, sino también la difusión de soluciones ecológicamente racionales, lo que amplía su alcance más allá de lo instrumental y la vincula con principios de sostenibilidad y bienestar social.


A partir de ambas perspectivas, es posible identificar que la tecnología constituye un conjunto de conocimientos, procedimientos, herramientas e instrumentos orientados a un fin específico. No obstante, es importante precisar que también puede ser objeto de clasificación. A continuación comparto un criterio basado en su tangibilidad, distinguiendo entre tecnología tradicional y tecnología digital.


A diferencia de herramientas ancestrales del ser humano, como las máquinas simples (palanca, plano inclinado, etc.) que multiplican la fuerza y/o son extensiones del cuerpo humano, las tecnologías digitales constituyen extensiones funcionales, frecuentemente intangibles, cuyo uso radica actualmente en la generación, procesamiento, almacenamiento y comunicación de información en diversos formatos.


La tecnología educativa en el contexto digital


Al hablar de tecnología educativa, debemos tener en cuenta que todos los conocimientos, procedimientos, herramientas e instrumentos están encaminados al proceso de enseñanza y aprendizaje. En este sentido, uno de los pioneros en el uso de la tecnología para la educación fue el psicólogo B. F. Skinner, quién la concibió como la aplicación de principios conductuales (especialmente el refuerzo operante) para diseñar métodos y herramientas (como máquinas de enseñanza) que optimizaran el aprendizaje. No obstante, esta primera concepción, no representa a las tecnologías contemporáneas, en las que lo digital constituye la principal herramienta.


Para atender el ámbito digital vinculado con los procesos de enseñanza y aprendizaje, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura señala que el aprendizaje digital debe ser una herramienta para la inclusión y no para la ampliación de las brechas digitales: “las tecnologías en la educación son herramientas estratégicas que, mediante el aprendizaje digital, deben promover la inclusión, la equidad y la calidad educativa” (UNESCO, 2023, p.13).


Es importante precisar que estas tecnologías no sustituyen a la enseñanza presencial, sino que actúan como medios de entrega, habilidades, herramientas de planificación y facilitadores de la personalización del aprendizaje, bajo un enfoque ético y centrado en el ser humano. Identificando ambas perspectivas, podemos establecer que las tecnologías educativas en el contexto digital son aquellas herramientas que potencian el proceso de enseñanza-aprendizaje, por medio de estrategias establecidas y fundamentadas por métodos pedagógicos.


Nomenclatura de las tecnologías digitales en la educación


La forma de referirse a las tecnologías digitales ha sufrido cambios con el tiempo. Esta evolución abarca 6 denominaciones principales (Figura 1):


1 TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación). Representan la infraestructura. Sin ellas no hay punto de partida, pero quedarse aquí reduce la educación a la mera entrega de datos. Un ejemplo popular de las TIC son las computadoras con acceso a internet, en donde el estudiante hace uso de esta herramienta para investigar y hacer un reporte de su investigación en un procesador de textos.


2 TAC (Tecnologías del Aprendizaje y del Conocimiento). Estás tecnologías empiezan a definir un uso didáctico y pedagógico de las herramientas digitales (TIC), enfocándose en el aprender a aprender, y la construcción de conocimiento. En estas tecnologías, la pedagogía toma el control porque el docente selecciona herramientas específicas para generar aprendizajes significativos; es el paso del saber usar, al saber enseñar con. Un ejemplo popular de las TAC es Kahoot, porque puedes elaborar un cuestionario interactivo.


3 TEP (Tecnologías del Empoderamiento y la Participación). Según Dolors Reig (2012), las TEP son la evolución de las TIC (información) y TAC (aprendizaje) hacia un uso de la tecnología que fomenta la cohesión social, la participación ciudadana activa y la creación de contenido colaborativo, observamos entonces que nuestra aplicación se amplía a una dimensión de la educación sociopolítica, ya que los estudiantes utilizan la red para organizarse e influir en su entorno, transformando la conectividad en voz social. Un ejemplo de las TEP, son los grupos académicos creados en Facebook por estudiantes y para estudiantes, que buscan intercambiar información académica y escolar.


4 TRIC (Tecnologías de la Relación, Información y Comunicación). Este enfoque enfatiza el componente humano. No es solo acceder, sino construir comunidad y vínculos significativos, transformando al estudiante en un sujeto activo de una ecología comunicativa (Goñi Aguilar, 2023). Un ejemplo de TRIC es Whatsapp, porque permite crear grupos de comunicación entre los integrantes de la comunidad educativa para fortalecer su interacción, resolver dudas e inquietudes, y acompañar el proceso educativo.


5 TOC (Tecnologías para la Organización del Conocimiento). Se centran en la capacidad de jerarquizar y dar sentido a la información. En plena infoxicación, las TOC permiten desarrollar el pensamiento crítico y habilidades metacognitivas. Un ejemplo de las TOC es MindMeister, porque permite elaborar mapas mentales digitales para organizar ideas, jerarquizar conceptos y relacionar contenidos de un tema.


6 TICCAD (Tecnologías de la Información, Comunicación, Conocimiento y Aprendizaje Digital). Son herramientas de innovación en los procesos de enseñanza aprendizaje. Ayuda a estudiantes y docentes en los procesos de enseñanza-aprendizaje en el contexto educativo, facilitando habilidades digitales. Son un derecho humano que busca la equidad y la excelencia. Es el concepto integrador de la política educativa actual en México (SEP, 2023). En esta clasificación, podemos englobar todas las tecnologías anteriores.



 Figura 1. Clasificación de las tecnologías educativas.
 Figura 1. Clasificación de las tecnologías educativas.

Esta clasificación de las tecnologías educativas se generó por la necesidad de la comunidad educativa por comprender las necesidades contemporáneas del proceso de enseñanza y aprendizaje, en una era en la que la tecnología avanza a pasos agigantados. Contar con estas clasificaciones permite al docente elegir la herramienta más adecuada para favorecer que sus estudiantes desarrollen los aprendizajes y habilidades esperados. Sin embargo, es importante recalcar que la incorporación de estas tecnologías no garantiza por sí sola mejoras en el aprendizaje, ya que es necesario un enfoque pedagógico que dé sentido a su uso.


Conclusiones


La evolución de la tecnología en la educación nos demuestra que la conectividad es el punto de partida, pero nunca la meta. La clasificación de las 6T (TIC, TAC, TEP, TRIC, TOC y TICCAD) no debe entenderse como tecnologías separadas, sino como un marco que permite al docente identificar las herramientas necesarias para alcanzar los objetivos educativos planteados.


Mientras que las TIC proporcionan el equipo, son las TAC y las TOC las que permiten transformar el flujo de datos en conocimiento estructurado; por su parte, las TEP junto con las TRIC, devuelven el sentido humano y social al acto de aprender. Las TICCAD, engloban las cinco anteriores (TIC, TAC, TEP, TRIC y TOC) y su relevancia no sólo radica en su aplicación educativa, sino también en que es un concepto reconocido por el propio gobierno mexicano en la Ley General de Educación (2026).


César Augusto Contreras es Doctor en Educación. Es docente tutor de asignaturas de licenciatura y maestría en el IESPE, además de integrante del Colegio de Doctorado.


Referencias


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