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Guía con 7 aspectos indispensables para crear un club de lectura

Actualizado: may 7

La lectura es una habilidad que no siempre ha estado al alcance de todos. Ahora nos parece natural, y hasta obligatorio, pero no siempre ha sido así. De hecho, fue en verdad accesible para muchos hasta los siglos XVI, XVII o incluso XVIII. Muy pocos países podían presumir de altos grados de alfabetización y que, en consecuencia, sus ciudadanos tuvieran acceso a la habilidad lectora, y con ello al conocimiento y a un tipo específico de entretenimiento.


Una de las características más comunes de la actividad lectora es su carácter individual, en contraposición con otras actividades. Al escuchar la radio o ver un programa de televisión, por ejemplo, esto se puede hacer en conjunto con otras personas, porque no depende del receptor, sino del medio. Lo que se transmite, es igual para todos, a la misma velocidad. En cambio, la hoja escrita, ya sea en papel o digital, aunque sea la misma para todos los posibles lectores, su consumo depende de la habilidad del lector.


La lectura, normalmente, se hace en silencio, ya sea en ámbitos académico, laboral o personal, tanto si es para acceder a nuevos conocimientos como si se trata de lo que se denomina “lectura por placer”. Sin embargo, ¿cómo se socializa lo que se lee?


Una de las condiciones para que se dé la construcción del conocimiento es la interacción y la socialización de lo aprendido con el medio. Esto es, simple y llanamente, compartir lo leído: un proceso de socialización, de construcción de comunidades de aprendizaje.


Este tipo de prácticas no es nueva, alrededor de lo literario. Desde la Antigüedad, una de las primeras formas de entretenimiento consistía en la narración oral de historias. Cabe recordar que historias como la Ilíada tienen origen en la narración oral de los aedos de la Grecia antigua.


A tale from Decameron, de John William Waterhouse, 1916, Lady Lever Art Gallery, Liverpool. Dominio público.



Se puede dar cuenta de diferentes modalidades de interacción a lo largo de los últimos siglos, como las tertulias literarias (una reunión habitual de personas con la intención de conversar). Se cuenta que Frankenstein, de Mary Shelly, surgió a raíz de un reto que Lord Byron lanzó a varios asistentes a una tertulia.


¿Qué es un club de lectura?


En términos prácticos, un club de lectura consiste en una agrupación de personas que, de manera voluntaria, se organizan para leer y comentar la lectura que hicieron de un libro en particular. Como se puede inferir, se trata de una actividad social compleja que convierte una acción individual y privada en una actividad colectiva.


Sin embargo, a pesar de lo que se pueda pensar, un club de lectura requiere de un grado de organización que permita su funcionamiento. Para que pueda llevarse a cabo de manera exitosa, es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos para lograr un club exitoso y atractivo:


1. la frecuencia de las reuniones,

2. el tiempo de duración de las sesiones,

3. el espacio donde se realizará la reunión,

4. la disposición del grupo de lectores (en sesiones presenciales, habitualmente se organiza en círculo),

5. la planificación de las sesiones para promover la intervención de todos los participantes,

6. la designación del moderador, y

7. la organización de actividades complementarias.


Los clubes de lectura durante la pandemia


Un hecho indudable es que a partir de 2020, con las medidas y restricciones originadas a raíz de las políticas de confinamiento en gran parte del mundo, a raíz de la pandemia por el COVID-19, se han impuesto, voluntariamente o no, cambios en la manera de interactuar en todos los ámbitos de la vida. Los clubes de lectura no son la excepción.


A raíz del cierre de espacios como escuelas y bibliotecas, los medios para seguir con estas actividades han seguido el mismo camino que la educación y el mundo laboral (al menos en aquellas tareas en las que se tiene la posibilidad de hacerlo): la interacción se da por medio de plataformas de comunicación virtuales, de audio y video preponderantemente.


Si bien las posibilidades tecnológicas no son infinitas, sí son bastante amplias: sesiones en Meet de Google o Zoom, grupos de WhatsApp o Facebook, videoblogs, podcast, wikis, etcétera.


En cuanto al acceso a libros, se cuenta con una amplia gama de posibilidades que va desde bibliotecas públicas digitales que cuentan con un amplio catálogo de obras en formatos accesibles, como Wikisource, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Material de lectura de la UNAM.


También debemos considerar opciones como la compra de libros en librerías virtuales, impresos o digitales, o las que tengan servicio de entrega a domicilio de libros físicos como es Club de Lectores, un sistema con el mejor acervo en América Latina para adquirir libros de gran variedad temática, de la más alta calidad académica y literaria, de las mejores editoriales en lengua española, a precios únicos en el mercado mexicano.

Estimados maestros lectores, ¿ya tienen su club de lectura con alumnos o colegas? ¿Cuál ha sido su experiencia? Si esto aún no ha sido posible, esperamos que esta breve guía les sea de utilidad para tener una grata y duradera experiencia lectora.


¿Con qué libro comenzamos?




Fuente original: redmagisterial.com.

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